martes, 28 de mayo de 2013

CLÍNICA FAMILIAR Y UNIVERSIDAD
Capítulo del libro :Sharim,Dariela, Andrea Machuca y Alejandro Reinoso Eds.(2008). Salud Mental: Práctica clínica en un centro universitario. Santiago: Ediciones Universidad Católica. 

Dra Patricia Cordella[1] 

RESUMEN
En el presente trabajo se reflexiona acerca de la clínica familiar, su desarrollo y alcances en el quehacer universitario. Para lo cual se propone un instrumento docente para alumnos de pre y posgrado que facilita el aprendizaje de la observación relacional. Se auguran avances en la conceptualización del contexto familiar que se sumen a los esfuerzos terapéuticos de los equipos de salud .
  
( DOS ANEXOS AL FINAL)

  
Cuando la explicación causal no fue suficiente para  avanzar en el conocimiento de fenómenos complejos surgió la cibernética, una derivada de la matemática, como alternativa de pensamiento. Tanto la cibernética, como la teoría de sistemas biológicos, así como la narrativa dialógica de la realidad han permitido el desarrollo de las ciencias que dicen relación con la familia.

 La medicina, ha ido incorporando, la idea que el paciente no es un objeto objetivable a través de la tecnificación de su cuerpo, sino que es un sujeto societario que se acopla a su contexto relacional  y va siendo modificado por este. 

Las emociones, grupos de fenómenos fisiológicos ( Damasio 1996) que emergen dentro de la comunicación entre sujetos, son la frontera cuerpo-sujeto que será necesariamente intervenida por su presencia. De este modo fisiología y procesos relacionales quedan atados al bienestar o malestar  del organismo. El sujeto en cuanto individuo no existe. El sujeto está siempre sujeto a otro, especial importancia adquiere este concepto durante el desarrollo humano ( Winnicott 1998) donde la infancia es un tiempo de matricidad, donde la familia, como delegada de la cultura se despliega en su biología genéticamante codificada. Actúa además como organizadora de deseos, procedimientos, vinculaciones y acciones. Para esto implementa sistemas de cuidado, represión, control y  motivación llamados amor.

La familia como un organismo, un sistema que va mas allá de sus miembros, será el principal regulador fisiológico de cada uno de los cuerpos que la componen. La importancia que la familia tiene en el equilibrio del  sistema nervioso autónomo aún no ha sido totalmente analizada, aunque se augura que los avances en neurociencia nos iluminarán acerca de este campo mas allá de la psicosomática actual.

Las ciencias de la familia, se han ido incorporando al quehacer universitario. Paciente, enfermedad y familia se vinculan en varias formas. Algunas  pueden favorecer o entorpecer la práctica médica; otras facilitar el desarrollo de los hijos;
otra mas sostener una patología que podría haber resultado transitoria.
Es aquí donde se presenta  una frontera compartida por la medicina y las ciencias sociales, pues el sujeto enfermo, mirado desde este prisma, vuelve a constituirse en un ser de contextos, de adaptaciones permanentes, un ser que van mas allá de su propio cuerpo a buscar la salud: allá, al interior del proceso relacional que lo liga con quienes ama.

La Universidad es una institución investida por la sociedad del poder de agitar el conocimiento. Se espera que forme, es decir, dé forma y agregue formas de pensar y analizar a sus alumnos. La universidad es ese lugar virtual donde se espera sea inventado lo novedoso. La Universidad se sitúa en un  lugar idealizado de avanzada, en el lugar del baqueano: abriendo camino, proporcionando claridades. De este modo  lograría su objetivo  educativo y  mantendría su prestigio.

Ciertas experiencias del sujeto estarían participando en la cura, la reincidencia la cronicidad o la recurrencia de particulares patologías. Habría señales relacionales capaces de gatillar distintos estados fisiológicos y habría aparatos mentales  incapaces de  mediar y sostener el equilibrio. Todo lo cual indica que las ciencias de la familia tendrían que estudiar los alcances de la interacción humana en el despliegue del genoma. La información que los amino ácidos codificados en tripletas nos entregan  son apenas  letras de un alfabeto biológico, pero ¿cual es la sintaxis? ¿Cuales son las reglas del juego que activan el genoma?¿ Quién o qué las propone?, la universidad se propone, en su carácter estructural, como un buen territorio  para la integración de una nueva disciplina, de un arte funcional, de una metateoría, de una praxis más cerca del humanismo que del tecnicismo.

El ejercicio de la clínica familiar se ha ido dando en la Universidad a través de la docencia de pre y post grado, la investigación, la extensión  y la praxis de la cura. Podemos encontrar polos de desarrollo en la Escuela de Medicina, Escuela de Psicología, Sociología y Extensión (quien dicta un diplomado sobre Ciencias de la familia), entre otros. Podemos dar cuenta del desarrollo de la Clínica Familiar en la Escuela de Medicina, donde la frontera entre la medicina tradicional localizada al enfermo y su órgano afectado ha cedido espacio para incorporar los significantes afectivos del mismo como parte de la terapéutica médica.

A través de cursos, seminarios y supervisiones a Becados de Medicina Familiar; becados de Psiquiatría; alumnos de pregrado en su pasada de Psiquiatría; Psicólogos en formación en sus pasadas por diferentes grupos clínicos (Clínica San Carlos; Adolescencia; Trastorno de alimentación, Trastornos del desarrollo), la clínica familiar se ha ido  introduciendo como una mirada relacional al enfermar tanto físico como mental. La indeterminación de la frontera  cuerpo-mente-familia es lo que ha permitido advertir de un amplio rango de intervenciones que  benefician, aceleran y permiten el cambio en una cura a más largo plazo. La intervención en clínica familiar es sumativa y multiplicativa, abarcando sus beneficios a, por lo menos, alguien mas que el enfermo.

El valor de la universidad está en facilitar, apoyar y ser lugar de práctica de los propios discursos que se construyen al interior de sus muros. La universidad institucionaliza ciertas prácticas, luego que la investigación, la reflexión y el consenso las transforman en prácticas legitimas. En este sentido la Universidad se corporiza en los profesionales sobre los cuales deja su impronta “haciendo hacer”, produciendo actos organizados desde la narrativa que concita, reeditando su producto académico en cada uno de sus  estudiantes. Así es como han surgido proyectos derivados de la experiencia en clínica familiar, uno de ellos es la implementación de evaluaciones del vínculo madre-hijo desde temprana edad de modo de objetivar riesgo y actuar precozmente en la historia de ese aparato mental desprotegido, ya en el control sano del niño.

La clínica familiar se ha estado realizando por un equipo que se organiza en función de las tareas propias de una universidad: docencia, asistencia, investigación, extensión. El quehacer universitario se replica en el equipo asistencial cuando se comparte la experiencia clínica: a través de un espejo unidireccional, en la supervisión de  los casos y sobre todo al momento de construir la reflexión. En esta reflexión se trae la experiencia, se la fragmenta, se distinguen y nominan emociones; se hace de la prosa metafórica, ciencia. Los fundamentos de estas distinciones son de variadas fuentes como variados son los  registros: en una familia hay datos desde la genética hasta la ética. Realidad y teoría parecen conjugarse para hacer del dolor un portal de acceso a la terapia, luego de una productiva reflexión.

La clínica familiar se hace dentro del recuadro universitario desde un grupo de especialistas: psicólogos y psiquiatras con formación en terapia familiar y con práctica en  los coloquios familiares. El como una conversación familiar aparentemente trivial se transforma en lenguaje especializado es parte de la tarea docente del equipo. Así como no se puede ver el triunfo detrás de  un gol (acción) si no conocemos las reglas del fútbol (juego), tampoco se harán distinciones en la dinámica familiar y sus procesos  si no se pueden reconocer las categorías de su acontecer.

El marco universitario estimula a los equipos en sus funciones (Cuadro Nº1), de modo que el equipo clínico que trabaja en el campo familiar va amalgamando en sus reuniones los discursos teóricos con la práctica conjunta. La universidad espera  resultados conceptuales y espera que sean comunicados tanto por escrito como en forma oral.

Los alumnos conocerán la clínica familiar tanto en sus aspectos teóricos: autores, epistemologías, teorías cibernéticas, ciencias cognitivas, teoría de sistema, teoría de juego, teoría de la comunicación intersubjetiva y objetiva; conocerán la técnica a través de las  escuelas: estratégicas, de Milán, estructuralistas, transgeneracionales, experienciales; y podrán reconocer en el acto  médico la inclusión del contexto vincular como parte del problema y la solución.

La clínica familiar es trasmitida en la universidad a través de: habilidades para hacer  diagnóstico en el pregrado; destrezas para reconocer contexto de desarrollo en especialidades pediátricas y de Medicina Familiar del niño y como  técnica terapéutica en los equipos clínicos que trabajan con familias. El caso del equipo de  trastornos de alimentación es un buen ejemplo de como las familias con miembro anoréxico fueron insistiendo, a través de su gravedad, para la formación de una organización del equipo médico. A partir de la experiencia clínica se fue creando  un equipo transdisciplinario (en este equipo participan nutriólogas, terapeutas y psiquiatras), que sostiene su terapéutica en tres niveles de intervención: el médico, el psíquico y el relacional. Para cada nivel hay un especialista y sobre todo para la articulación de los niveles hay la constitución de coherencia. Un grupo de profesionales con suficiente contacto como para compartir e implementar las derivadas de un  mismo  modelo de funcionamiento y conceptualización de una patología mental con repercusiones físicas. Un equipo que surgió desde la necesidad clínica de dar solución a los pacientes y que fue creando sus prácticas de intervención hoy validadas tanto por la literatura como por sus resultados.

Una  familia, al ser atendida en instancias universitarias,  puede verse expuesta a la docencia a través de entrevistas en espejo unidireccional. La familia sabe que  hay un equipo detrás de este  espejo. La entrevista hace las veces de un instrumento de observación y /o  de intervención. Un cerebro es fotografiado y las imágenes   seriadas  e integradas en un computador, un sistema familiar es fijado en conceptos teóricos que luego se integran y dan diagnóstico o señales de cambio en el sistema relacional que constituye. La observación tras el espejo  requiere, cuando se la enseña, seguir un protocolo de observación. Un trazo de experiencia será seleccionado, por intuición, rareza o similitud con el observador. Este foco es un fenómeno que contiene, como en un holograma, toda la información necesaria para un diagnóstico estructural del sistema familiar. Sin embargo el alumno debe aprender a delimitar su atención, para fragmentar el análisis. El proceso de percepción (selección) de la información relevante es parte de la tarea clínica en la  toma de decisiones y parte de la tarea docente, pues esto se aprende desde un maestro, es una información de acto.

Una pauta de observación parece ser un buen instrumento para la docencia (Anexo Nº 1) puesto  que  estimula la investigación en las áreas de la proxemica, motórica y el lenguaje. Tres áreas desde las cuales es posible inferir funcionamiento familiar  y hacer el traslado desde el área descriptiva a la elaborativa ( Andolfi 2003)

La docencia en la clínica familiar supone crear en la mente de los alumnos espacios de representación tridimensional en multibandas que corren en paralelo registrando diferentes señales. Un observador no participante, como son quienes están  tras el espejo, ocupan un lugar determinado en la observación que da una clase de información modesta si la comparamos con la que vive el observador participante, vinculado cuerpo a cuerpo, ojo a ojo  con la familia delante del espejo. Este último   irá más allá de las palabras y quedará implicado con la resonancia que hará la familia en su propia biología. La lectura del observador participante es una involucrada en las fronteras de  la fisiología y por tanto, en parte más ciega  y en parte más clara, dependiendo de la destreza que tenga el terapeuta de leer sus estados  fisiológicos. Estos estados participan de un protopensamiento que en la expertize terapéutica comenzarán a construir formas, metáforas del otro, puentes de comunicación emocionales además de  verbales.

La asistencia al sistema  familiar no siempre es  pública. También se realiza intramuros, en la intimidad de la relación médico paciente. La práctica terapéutica universitaria en familias cuenta con supervisiones o metavisiones que aportan los miembros del equipo al momento de la reflexión conjunta. Por otra parte además de la asistencia, la reflexión y la docencia, el equipo de especialista y aspirantes, pueden estar recolectando datos relevantes para investigaciones.

La investigación en la clínica familiar es posible realizarla tanto con instrumentos de  medición (glicemias, uremia, presión arterial, frecuencia cardiaca) como, lo hiciera Minuchen, creador de conceptos relacionales fundamentales. Él explicaba por qué un par de gemelas diabéticas reaccionaban de modo tan diferente a una discusión entre los padres, estando sometida a una de ellas a riesgo de coma diabético.

Aunque investigar parece aludir a una búsqueda de lo desconocido, en esta denominación cabe la descripción de: poblaciones,  patologías,  discursos,  resultados de intervenciones, programas aplicados, en fin, la descripción parece mantener intacto el valor del conocimiento, a lo menos en su consideración humanista. En esto esta investigación está más cerca de las ciencias sociales y la metodología cualitativa. Este modo de recolección y análisis se homologa  a lo humano cuando utiliza más  la lógica de la tendencia que  la de la exactitud. Ocupar el lugar de la investigación impele a tres actos:
-          Crear objetos conceptuales (formas y dinámicas de esas formas);
-          Renovar e innovar en la práctica con familia, tanto en los niveles de diagnóstico como de intervención (procedimientos derivados de prácticas recursivas y útiles);
-          Evolución profesional del equipo ( entendido como un sistema concitado para los objetivos anteriores y constituido tanto por los especialistas como por los aspirantes) .

La creación de nuevas conceptualizaciones se ve favorecida en un contexto universitario por la heterogeneidad de  los participantes en las reflexiones clínicas. Las preguntas que un novato suele ubicar en la mesa reflexiva pueden  desentrañar  nudos velados   que  agrietan la  certeza de la repitencia, límite peligroso de un saber.   Por otra parte, la necesidad de trasmitir y hacer herencia la experiencia decanta en un discurso  que articula información relevante, es decir beneficiosa para el movimiento clínico (asistir la familia enferma) como universitario (asistir al alumno). La práctica, especialmente en  temas específicos como el de trastorno de alimentación, ha creado categorías y taxonomias de los fenómenos y ha organizado un modo de pensar e intervenir en esta patología, basado primero en la intuición y luego corroborado, primero por la evolución de las pacientes y luego por diversos estudios de meta análisis. El progreso  de  los profesionales, la adquisición de las habilidades necesarias para intervenir en un determinado problema es un objetivo compartido entre las personas y la institución de beneficio mutuo. La universidad a través de la organización de nociones y experiencias  participa en la creación de estrategias de salud que se orientan más a la relación de ayuda que a la de enseñanza. Sin embargo, habrá que sostener el equilibrio ético entre la demanda de ayuda que realiza la familia y los objetivos universitarios.

La clínica familiar universitaria se moverá en la maraña atención, enseñanza, investigación. El propio equipo fijará los límites de la conversación familiar a la hora del análisis, pues en el acto de cura, el objetivo estará en la ayuda al paciente y su familia. Una vez terminada la sesión con la familia, entonces se constituye  el contexto académico y se realizan los actos  universitarios. Un dominio no es excluyente del otro, puesto que en la recursión de la comunicación familia- terapeuta- equipo se transportarán las voces del equipo, los caminos de análisis que fueron trazados, la claridad de la distancia emocional hacia la familia, pasando a constituirse un complejo sistema de atención donde el terapeuta  es  un punto de integración entre  la clínica, la docencia,  el análisis y la investigación.


No es posible representar un sistema como una serie de conductas, menos aún como reacciones a supuestas causas por muy circulares que aparezcan, ya que los sujetos que allí se constituyen lo hacen a través del lenguaje y la acción (si los podemos separar). Pauta, subjetividad, pertenencia y autonomía parecen conjugarse mientras en la superficie recogemos un discurso, el cuento de la dolencia, la anamnesis del dolor. Es la interpretación es decir la construcción de una forma con sentido y consentido lo que producirá una ilusión de control, una fugaz ominipotencia  que  dará la esperanza de crear una intervención eficaz. Una serie de expectativas de cambio con los consiguientes fallos parecen sostener el encuentro dentro de un marco donde es posible mantener el contacto  terapeuta - familia. Este contacto es parte fundamental del proceso de cura, incluso más que el contenido temático del mismo. Como se sabe hace siglos, ya lo decía Hipócrates (siglo IV AC)  cuando el paciente se siente: escuchado, comprendido, sostenido aparece la esperanza y con ella los propios recursos del paciente que parecen incrementar la producción de factores reparadores. Esto ocurre a la par en la materia y en psiquis. Cuando el sistema límbico recoge la sensación de seguridad dada por los verbos anteriores (Estos caminos requieren de cierta memoria para activarse) se produce un incremento de los factores tróficos que hacen crecer brotes neuronales, que reparan las podas y las muertes celulares ocasionadas por el stress (rigor funcionante bajo cortisol). (Silva, H 2002; Mora 1996; Kandel 1999). Es posible que esta reconstrucción traiga aparejado un nuevo equilibrio molecular que en la vía final pase a constituir la sensación de bienestar.

La representación del sistema global  fracasa pues no es posible hacer un modelo que  una tanta distinción, sin embargo para operar será necesario construir conceptos con los elementos significativos y enlaces de conceptos que nos permitan  hacer diferencia, hacer semejanza e intervenir en el sistema familiar. El producto conceptual es por definición mutante, potente solo si su pragmática alcanza eficiencia, útil si logra anticipar eventos (medir riesgos); replicable, y legible. El producto por tanto deberá ser resilente a si mismo, flexible a los acoplamientos, de algún modo ocultar el tiempo en que  fueron concebidos y por tanto ser atemporal. El producto teórico, el discurso de la práctica familiar, necesita para sobrevivir integrar otros discursos emergentes y por tanto será concebido con espacios, con vigas intercambiables, con materiales desechables. La realidad de la cual intenta dar cuenta es una realidad que demanda movimiento, puesto que es una realidad de organismo primero y de reglas, después. Estamos hablando de un sistema húmedo, de un sistema  tridimensional de enlaces y desenlaces proteicos permanentes. Un sistema que se modula a través de  fosforilaciones y desfosforilaciones, y que se mantiene en permanente biogénesis. (Sapag-Hagar 2003).


La clínica  familiar es una praxis que opera en la interfaz narrativa  creada entre los consultantes, el equipo que los atiende y el marco universitario. El punto de encuentro de estos sistemas mentales pretende producir un cambio en los consultantes de modo de rescatarlos del dolor físico o mental (aunque en la concepción básica sea que        mente y cuerpo son  un continuo). Podríamos pensar en que estos  tres sistemas, son tres organizaciones que conjugadas a propósito del malestar, la queja o la enfermedad entran en una dinámica de cuidados tendientes a reformatear los procesos de la materia, la generación de la conciencia (estados mentales afectados) y  la apertura a un sistema de probabilidades posibles.
Cada sistema es capaz de crear formas, seleccionarlas, hacerlas operar y dotarlas de sentido. La narrativa de cada uno estará teñida por su función esencial, de modo que  la universidad participará en este dialogo desde la ciencia, el equipo de atención médica o psicológica desde la clínica  y  la familia desde la demanda.

El espacio que esta clínica va ocupando en el quehacer universitario, al interior de la escuela de Medicina, se ha gestionado desde la necesidad de solucionar temas que dicen relación con la dinámica familiar, más que desde una política institucional. Tal vez por esta razón el crecimiento ha sido a paso lento, pero seguro, ganado los espacios  y los tiempos del  quehacer  docente, asistencial y académico. De este modo se ha ido creando un nuevo paciente del cual hablar, que augura nuevas soluciones al acontecer patológico.

  
BIBLIOGRAFIA 
  1. Andolfi, M El coloquio relacional Buenos Aires Paidos 2003
  2. Damasio,A .El error de Descartes  Ed. Andrés Bello. Santiago 1996
  3. Kandel ,E. Neurociencia y conducta Ed Prentice Hall, Madrid 1999
  4. Lolas, F Mas allá del cuerpo Santiago Ed Universitaria 1997
  5. Mora, F. El cerebro íntimo: ensayos sobre neurociencia. Ariel Neurociencia ,Barcelona1996
  6. Sapag-Hagar La unidad bioquímica del hombre Santiago Ed  Universitaria 2003
  7. Silva, Hernán. Mecanismos de acción de los estabilizadores del ánimo. Rev. chil. neuro-psiquiatr., Set 2001, vol.39, no.3, p.219-230. ISSN 0717-9227
  8. Winnicot ,R El fenómeno humano Barcelona Paidos 1998


















ANEXO Nº 1      PAUTA DE OBSERVACIÓN FENOMENOLÓGICA DE LA FAMILIA.                                                                                                                

Esta  pauta te permitirá ir reconociendo el funcionamiento familiar a través de las acciones de intercambio que podrás registrar entre los miembros del sistema familiar y con el entrevistador.
Solo tienes que ser observador(a) y anotar tus puntuaciones en  los cuadros que se encuentran al final (se pueden insertar dos o tres focos). Las áreas de observación se  dividen  en:
-          Fenómenos Físicos.
-          Fenómenos Analógicos.
-          Fenómenos Narrativos.

Fenómenos Físicos clásicos:
1- Uso del espacio físico.
  1. disposición espacial en el box de atención entre los participante y en relación al entrevistador (puedes hacer un dibujo).
2- Movimientos y desplazamientos en el espacio
  1. Ejes del movimiento familiar - línea imaginaria que centraliza, organiza y controla los movimientos - (puedes dibujarla).
  2. Figuras geométricas aparecidas durante la sesión: movimientos que parecen dibujar en el espacio formas geométricas bi o tridimensionales. Se pueden generar entre dos, tres o todos los participantes (puedes dibujarlas).
  3. Desplazamientos automáticos o tic del movimiento (actos repetitivos sin finalidad).
  4. Desplazamientos inducidos (movimientos especulares simétricos o complementarios entre los miembros).

Fenómenos Analógicos
a. Prosodia (entonaciones del habla).
b. Gestos (miradas, contracturas corporales, evitaciones posturales).
  • -simetrías
  • -acoplamientos
  • -repeticiones

Fenómenos Lingüísticos o Narrativos.

1- La interacción a través de la palabra.
  1. Tiempo utilizado en hablar  por cada integrante durante  la sesión.
  2. Contactos verbales que cada miembro hace o recibe durante la sesión.
  3. Palabras repetidas.
  4. Guiones armados o discursos repetidos.
2- Contenido lingüísticos.
  1. Temas recurrentes- temas evitados - temas negados.
  2. Imágenes construidas a través del discurso.

Para facilitar la observación se puede dividir la sesión observada en FOCOS y GIROS

DEFINICIÓN DE CONCEPTOS.
Foco: es una definición que el observador elige por reconocerla como relevante.
          Puede ser:
          a. Un tema de conversación durante parte o toda la sesión
          b. Un conflicto
          c. Un movimiento
          d. El desarrollo del motivo de consulta
          e. El desarrollo de un síntoma
          f. Una particular relación: el padre con  la madre; la madre con la hija; la familia con el   
              terapeuta.
Giro: Es el cambio de dirección que sufre un foco y hace moverse al sistema hacia otro foco de 
        atención, por ejemplo: la madre estaba cerca de la hija hasta que esto cambia una vez 
        que el padre ingresa a sesión.
Emoción: Conjunto observable de conductas, gestos, signos del sistema nerviosos autónomo  
        que pueden ser denominables como: vergüenza, rabia, tristeza, alegría, temor, ansiedad,
        amor. Aparecen tanto en la familia, el terapeuta o el observador.
Hipótesis: Explicaciones que integran información entre lo observado y los conceptos que el
        observador maneja.
Prosodia: Canto de la voz. Puede ser: monocorde, aplanada, excitada, angustiada,
        entrecortada, cortante, fluida, suave, dura.

Foco N 1
FENOMENOS

Características
HIPOTESIS

ESPACIALES

Disposición  espacial

En box
Entre participantes

Movimientos y desplazamientos en el espacio

Ejes 
Figuras geométricas
Desplazamientos automáticos
Tic (Movimientos repetidos sin finalidad)
Desplazamientos inducidos


ANALÓGICOS
  1. Prosodia(entonaciones del habla)
 b. Gestos Miradas
 Contracturas corporales, evitaciones posturales simetrías
  • - acoplamientos
  • - repeticiones



LINGÜÍSTICO
  1. Tiempo ocupado por cada integrante en la sesión
  2. Contactos verbales que cada miembro hace o recibe durante la sesión
  3. Palabras repetidas
  4. Guiones armados o discursos repetidos
2-Contenido lingüísticos
.Temas recurrentes
 Temas evitados
-Temas negados

Imágenes construidas a través del discurso


























[1]Prof. Asistente adjunto Departamento de Psiquiatría Escuela de Medicina Pontificia Universidad Católica de Chile .M.D Ph,D mail : mpcordella@gmail.cl


No hay comentarios:

Publicar un comentario